Porque muchas actividades cotidianas son ejercicios de fuerza aunque no las llamemos así. Levantarte de una silla, subir escaleras, cargar bolsas, incorporarte del suelo o caminar por una pendiente requieren una reserva mínima de fuerza.

Cuando esa reserva disminuye, la misma tarea representa un porcentaje cada vez mayor de tu capacidad máxima. Por eso una actividad sencilla puede empezar a resultar agotadora sin que la tarea haya cambiado.

El entrenamiento de fuerza mejora la capacidad funcional de las personas mayores y ayuda a mantener esa reserva para las actividades cotidianas. La OMS recomienda además realizar actividades de fortalecimiento de los grandes grupos musculares al menos dos días por semana en personas mayores.

La misma tarea puede hacerse más asequible cuando aumentan tus recursos físicos. Por eso, entrenar incluye practicar movimientos relacionados con la vida diaria y fortalecer los grupos musculares que los sostienen. El ejercicio concreto y la ayuda necesaria dependen del punto de partida, de las limitaciones y de los objetivos personales.

Al principio puede ser útil disponer de apoyos estables o ajustar el recorrido. Con el tiempo, el programa puede aumentar la dificultad si la respuesta lo permite. La independencia no se mide por levantar una carga determinada, sino también por desenvolverte con más capacidad en aquello que te importa. Revisar esas tareas permite apreciar progresos que a veces pasan desapercibidos.

Idea final. La fuerza no importa para levantar mucho peso. Importa para que las tareas normales de la vida sigan representando poco esfuerzo.

Trabaja tu fuerza para la vida cotidiana con CLUBIK. Solicita una valoración inicial y un plan adaptado para mejorar tu capacidad al levantarte, desplazarte y afrontar las actividades que quieres mantener.

Fuentes de consulta: OMS · Directrices de actividad física y sedentarismo

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies · Contacto