Sí, si no existen contraindicaciones. No es necesario haber entrenado antes de quedarse embarazada para beneficiarse del ejercicio. Lo que cambia es el punto de partida. Una mujer previamente sedentaria debería comenzar con cantidades pequeñas de actividad y una progresión gradual, en lugar de iniciar repentinamente un programa exigente.

Caminar, bicicleta estática o ejercicios de fuerza adaptados pueden ser opciones, dependiendo de capacidad, síntomas y preferencias. El embarazo no es el momento de “recuperar el tiempo perdido”, pero tampoco obliga a esperar al posparto para empezar a mejorar la condición física.

Empezar puede consistir en incorporar paseos breves y aprender movimientos sencillos con apoyos estables. La primera meta es conocer tu respuesta, adquirir confianza y establecer una frecuencia realista. El aumento de actividad debe ser gradual; no necesitas cambiar de golpe la duración, la dificultad y el número de sesiones.

También importa elegir actividades que te resulten agradables y puedas repetir. Si un día aparecen más molestias o cansancio, el programa puede ajustarse. Esa flexibilidad ayuda a mantener el hábito sin convertirlo en una obligación imposible. El acompañamiento profesional aporta una estructura para saber desde dónde comienzas y cómo modificar el entrenamiento conforme avances y cambien tus necesidades.

Idea final. No haber entrenado antes del embarazo no impide empezar durante él. Lo importante es que la dosis inicial corresponda a tu capacidad actual.

En CLUBIK puedes empezar desde tu nivel actual. Contacta con nosotros y solicita un plan de entrenamiento adaptado al embarazo, con progresión y seguimiento de tu condición física.

Fuentes de consulta: CSEP y SOGC · Actividad física durante el embarazo · NHS · Ejercicio durante el embarazo

 

 

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