Sí. En mujeres sanas, la actividad física y el ejercicio son compatibles con la lactancia. La evidencia disponible no muestra que el ejercicio posparto habitual perjudique la producción de leche, el crecimiento del bebé ni la lactancia.

Puede resultar más cómodo amamantar o extraer leche antes de entrenar si existe sensación de plenitud mamaria, utilizar una sujeción adecuada y mantener una hidratación normal. Las necesidades energéticas de la lactancia también deben tenerse en cuenta, especialmente cuando se combina ejercicio con una restricción energética importante.

La organización práctica puede facilitar mucho la continuidad. Elegir un momento cómodo entre tomas, disponer de agua y utilizar ropa que no moleste permite centrarte mejor en la sesión. No necesitas convertir el entrenamiento en una planificación rígida: las necesidades del bebé y las tuyas pueden variar de un día a otro.

También es importante que el objetivo de recuperar condición física no se traduzca en comer insuficientemente o sumar una carga que no puedes recuperar. Si tienes dudas sobre alimentación, lactancia o síntomas persistentes, consulta con el profesional sanitario correspondiente. El programa de ejercicio debe encajar en esta etapa y ajustarse al tiempo, la energía y el descanso disponibles.

Idea final. Dar el pecho no obliga a elegir entre lactancia y ejercicio. En condiciones normales, ambos pueden convivir.

En CLUBIK adaptamos el entrenamiento a tu vida durante la lactancia. Contacta con nosotros y solicita una valoración inicial para empezar un programa compatible con tu recuperación y tu disponibilidad.

Fuentes de consulta: CSEP · Actividad física durante el primer año posparto

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies · Contacto