Porque el cansancio posparto no depende únicamente del entrenamiento. La recuperación física, las demandas del cuidado, la fragmentación del sueño y la lactancia cuando existe pueden contribuir a una elevada carga fisiológica y cotidiana.

Por eso, el programa de ejercicio debe considerar la carga total de la mujer, no solamente los minutos que pasa entrenando. La actividad física puede ayudar a mejorar la capacidad y existe evidencia de reducción de la fatiga posparto, pero un cansancio intenso, persistente o acompañado de otros síntomas no debería atribuirse automáticamente a “ser madre”.

También pueden existir anemia, alteraciones tiroideas, infección, problemas de sueño o trastornos de salud mental que requieran valoración.

Cuidar de un bebé exige esfuerzo aunque no aparezca registrado como una sesión deportiva. Pasar una noche fragmentada, cargarlo muchas veces o disponer de poco tiempo para comer puede cambiar tu tolerancia. Esa información debe formar parte de la conversación antes de decidir qué entrenamiento tiene sentido ese día.

Un programa útil permite reducir la duración, introducir pausas o aplazar una sesión cuando haga falta. También evita utilizar el ejercicio para demostrar que puedes con todo. Si el agotamiento es desproporcionado o empeora, la valoración sanitaria ayuda a buscar posibles causas. Recuperar capacidad requiere una carga asumible y apoyo, además de espacio para descansar y atender tus necesidades.

Idea final. En el posparto, recuperar capacidad no significa ignorar el cansancio. Significa distinguir qué fatiga puede acompañar esta etapa y cuál necesita ser investigada.

En CLUBIK planteamos el entrenamiento desde tu situación real. Solicita una valoración de tu condición física y un programa posparto que tenga en cuenta tu energía, tus objetivos y tu recuperación.

Fuentes de consulta: CSEP · Actividad física durante el primer año posparto

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