Sí, puede formar parte del cuidado de la salud mental posparto. La evidencia muestra que el ejercicio puede reducir síntomas depresivos y, probablemente en menor magnitud, síntomas de ansiedad, además de aportar beneficios sobre bienestar y fatiga.
Pero ejercicio no significa tratamiento único. Una depresión posparto, ansiedad intensa u otro trastorno de salud mental puede necesitar intervención psicológica, farmacológica y apoyo social o sanitario. Y ante pensamientos de hacerse daño, dañar al bebé, pérdida importante de contacto con la realidad, alucinaciones, delirios o confusión grave, la prioridad es una valoración urgente; ante peligro inmediato, llama al 112.
El movimiento puede ofrecer un espacio propio, una rutina flexible y ocasiones de recuperar confianza en el cuerpo. Sin embargo, convertirlo en otra exigencia puede aumentar la sensación de no llegar a todo. Las metas deben poder ajustarse y contar con apoyo para que sean compatibles con el cuidado y el descanso.
Si el malestar emocional persiste, limita tu vida o te preocupa, comunícalo al equipo sanitario. Pedir ayuda no exige esperar a estar peor ni haber probado antes todas las opciones. Cuando el ejercicio forme parte del cuidado, debe complementar la atención indicada y adaptarse al momento personal. Incluso una participación pequeña puede ser un comienzo válido, sin presión.
Idea final. El ejercicio puede ayudar a cuidar la salud mental durante la maternidad, pero no debe utilizarse para convertir un problema clínico en otra responsabilidad que la madre tenga que resolver sola.
Cuando sea adecuado incorporar ejercicio, CLUBIK puede ayudarte a retomarlo de forma progresiva. Contacta con nosotros para valorar tu condición física y diseñar un plan compatible con el apoyo sanitario que necesites.
Fuentes de consulta: CSEP · Actividad física durante el primer año posparto