La perimenopausia comprende la transición hacia la menopausia y se extiende hasta un año después de la última menstruación. Durante esta etapa, la función ovárica se vuelve más variable y las concentraciones hormonales pueden fluctuar de manera considerable antes de disminuir de forma más sostenida.

Por eso, el proceso no consiste simplemente en que “bajen los estrógenos”. Pueden cambiar los ciclos menstruales y aparecer sofocos, sudores nocturnos, alteraciones del sueño, cambios del estado de ánimo u otros síntomas. Pero no todas las mujeres presentan los mismos síntomas ni con la misma intensidad.

Además, muchos cambios que coinciden con esta etapa también están influidos por la edad, el sueño, el estrés, la actividad física, enfermedades, medicamentos y circunstancias personales.

Comprender esta variabilidad ayuda a interpretar lo que notas sin esperar una evolución idéntica a la de otras mujeres. Puede haber semanas con buena energía y otras con más molestias. Llevar un registro sencillo de ciclos, descanso y síntomas puede facilitar la conversación con tu profesional sanitario y aportar contexto al entrenamiento.

La respuesta práctica tampoco tiene que ser cambiarlo todo. Revisar la carga de ejercicio, mantener actividades que disfrutas y establecer objetivos asumibles permite acompañar esta transición. La atención sanitaria aborda los síntomas y su posible tratamiento; el entrenamiento trabaja tu capacidad física. Ambos pueden formar parte del cuidado, respetando lo que necesitas y cómo evoluciona tu situación.

Idea final. La perimenopausia cambia el contexto fisiológico, pero no existe una única forma en la que el cuerpo femenino tenga que vivirla.

En CLUBIK te ayudamos a entrenar en esta etapa desde tu punto de partida. Solicita una valoración de tu condición física y un programa adaptado a tus objetivos y a tu respuesta al esfuerzo.

Fuentes de consulta: OMS · Menopausia

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies · Contacto